martes, 31 de agosto de 2010

Ya ni escribo

Ya ni escribo ni pienso. Me he abandonado a mi suerte, como cualquiera. Ya solo leo, y mira que escribir me tranquiliza, me agiliza la mente y me hace construir y reconstruir mi nuevo mundo. Es mi realidad, pero ahora está algo estancada en un remanso de felicidad y también de paz porque así es realmente cómo me siento. Tranquila y en paz conmigo misma y con el mundo. No mando callar a nadie ni a nada dentro de mí, no mando hacer nada a nadie ni que me manden. Sigo con mis opciones, caminando despacio por mis sendas y mis heridas.

1 comentario:

Isabel Sira dijo...

Pues yo creo que ese es el mejor estado, sin tener que acallar voces internas ni externas. Y yo tampoco escribo cuando estoy feliz, ¿por qué será?