jueves, 31 de enero de 2008

Las fechas

Normalmente, suelo aferrarme a las fechas como las tontas. Nadie creo que se aferre a las fechas de la forma en la que lo hago yo. Simplemente, no piensan en esos días que pueden resultar más lluviosos al asociarlos a algún acontecimiento, Ahora, el 1 de marzo me paraliza por una estúpida esperanza que, día tras día se disipa, gracias a Dios o a quien esté ayudando en esto de la relativización. El recurso frecuente, además de la meditación de esos veinte minutos diarios que he leído en una revista que recomiendan, está siendo el recuerdo de los malos ratos, no sé si tantos o más que buenos, pero, realmente uno bueno compensaba como quinientos malos. Es así. De nuevo, me sigue indignando lo canallas que somos, todos y, sobre todo los adultos, unos con otros. Hoy he asistido a una nueva fechoría canalla y he pensando en las fechorías que me han hecho llorar y que igualmente deberían haber sido consideradas de lo más canallesco por mí, a posteriori sobre todo.

lunes, 28 de enero de 2008

No entiendo nada

No entiendo nada. Somos raros, una especie que no nos entendemos. Cuando parece que tienes interés, desinteresas a la otra parte y parece que se ha tramado un plan perverso para que nada salga bien. Al menos, es la impresión que tengo en estos días. El caso es que siento cierta liberación pero, para qué negarlo, algo de rabia. El caso es que cuando tú estás, la otra parte en cuestión no está. El caso es que me hace mucha gracia todo. Me colapsa, al mismo tiempo porque cuando creo que todo me va a salir según lo previsto, me doy cuenta de que nada depende de mí. Casi mejor. Y me dan ganas de mandarlo todo a la mierda. Eso voy a hacer ya.

sábado, 26 de enero de 2008

¿Y qué a la creación?

Si valoramos lo nuestro, vale. Si empieza por nosotros esa valoración, mejor. Pero, es dífícil romper la inercia de lo estimado, de lo sobrevalorado por los demás, de la inercia y de tantas otras consideraciones subjetivas. La palabra se hace voz y la voz se pierde. Ese es, por tanto el valor de lo escrito, permanece, se repite, nos ayuda a reflexionar. Las palabras se las lleva el viento aunque, no siempre. La historia se escribe pero, cualquier historia, con mayúscula, es vivida, sentida, cercana. La multitud no podemos permanecer, pasamos de largo de unas vidas a otras, de unas a otras, de unas a otras y así hasta el infinito. Ahora más que nunca nos convencemos de la reencarnación, ese sería mi próximo nombre, mi próxima vida y, no precisamente porque la que me ha tocado no me guste sino, porque siempre hay que ver un futuro más allá de un momento. En eso estoy, en eso estamos y en eso seguiremos. Un título, La eternidad sin miedo, la de todos.

miércoles, 23 de enero de 2008

Pensar en ti

Pensar en ti, me alimenta, pensar en ti, me conmueve, pensar en ti, me consuela. Siento tu ausencia pero, no más que antes, siento tu distancia pero no puedo permanecer indiferente al paso del tiempo sin verte, sin tenerte cerca. El teléfono es muy frío, demasiado conforme pasan los días ante una distancia no tan grande pero, sí insalvable. Duele amar y olvidar, duele dejar atrás algo que te ha hecho sentir viva, sentir la felicidad, ver unos ojos llenos de ella, duele, y duele no saber por qué no ha podido llegar a buen puerto el viaje que en su día te prometía esa felicidad. La frustración la he dejado a un lado, sobre todo porque siempre estuve convencida de que somos compatibles por carácter, me aportas y he creído aportarte, ahora no sé si lo suficiente como para plantearte un futuro colmado conmigo y a mí, contigo. Las despedidas son siempre eso, despedidas y no vale nunca un 'hasta luego' que enmascare un 'adiós' porque realmente no se puede retomar el mismo camino porque no discurre por donde mismo.

domingo, 20 de enero de 2008

Hasta mañana

Mañana será un nuevo día y espero que amanezca soleado aunque con brumas por el puerto para que cubra el sol que me ciega en esas horas. El pronóstico anhelado para el tiempo que ojalá que se cumpla, al igual que se podría cumplir algún que otro pronóstico que hago a diario sobre conversaciones pendientes y cuyo asunto logro zanjar de una manera estrepitosa en mi subconsciente aunque, nunca llegan a producirse. Ojalá fuera así.

Y más si son recuerdos

Me parece que la vida puede llegar a ser grata con todos pero, también hay que darle el sentido de la gratitud que deseamos. Es curioso cómo la mayoría lo consigue haciendo de las cosas pequeñas grandes símbolos de su propia y efímera existencia. Y a veces pienso -bastante a menudo, para qué engañarnos- en la tradición, en el peso de la cristiandad o simplemente, en la fuerza de la costumbre. Hasta los más resistentes se rinden pero, el caso es que los que nunca han opuesto resistencia, ni siquiera sienten ese peso de la tradición y creo que les resulta beneficioso. Por ejemplo, las bodas.Viene a pelo el tema porque al hablar con una amiga de unos amigos suyos me ha confirmado esta idea. Al final, hasta los más antisistema, se rinden, intentan llenar su vida de recuerdos y con recuerdos de fechas memorables para compartir esa felicidad que puede llegar a ser tan efímera como ellos mismos. Llegados a un extremo, todo se tuerce pero, el caso es que también hay espacio para completar ese album personal, cada uno a su modo pero, a ver de qué forma lo universalizamos porque sería estupendo y no dudaría en apuntarme.

A veces es viernes

A veces, es viernes y siento alivio pero, a veces todos los días se convierten en lunes a primera hora con atasco. A veces es viernes y ojalá fuera siempre viernes tarde, fría, lluviosa o soleada pero, esa maravillosa tarde con esos maravillosos ratos de descanso. Ahora mismo, no sé si es mejor dejar que pase la semana o intentar que todos los días sean viernes superando ese lunes negro. Se me ladea el cuello al pensarlo y no es por la carga que llevo sino por la duda que me sigue acompañando. Y, sencillamente, admiro a las personas con determinación, a las que son capaces de decir 'Basta' o 'Porque yo lo valgo' y, realmente, puede que sea así pero, lo mejor es que ellas lo tienen claro y todo se les hace más fácil.
Algunos nos empeñamos en complicar las cosas y en ese indefinido me incluyo porque últimamente parezco no dar una en el clavo. Y al leer recortes científicos vuelvo a pensar en eso de repetir patrones y de buscar similitudes. Una nueva confusión que me introduce de nuevo en un lunes a primera hora de la mañana y, con atasco.

lunes, 14 de enero de 2008

No a las injusticias y a las mentiras

Indefensa y angustiada, así me siento cuando me involucran en una mentira pero, lo más curioso del caso es que se le dé más credibilidad a un muchacho rebelde que a una persona adulta, en este caso, yo, que no soy ninguna insensata, ni una loca. Eso sí, creo que voy a enloquecer por este mundo demencial, es increíble lo que puede llegar a manipular una mente perversa. Lo cierto es que la mentira me indigna pero, al mismo tiempo, me anima a pensar en que no voy a dar la misma respuesta y también a que no tengo por qué justificar algo que no he hecho, no hay actuación entonces, no tengo y no voy a demostrar nada. Mi mejor arma va a ser la indiferencia pero, ahora entiendo eso de sentirse indefensa ante los crueles adolescentes, no todos pero, sí algunos macabros y manipuladores. Puede que llegue el día en que le grite a uno de ellos, aún no, por suerte pero, puede y, ese no me voy a contener, puede que llegue el día que le grite a sus padres y que profane también su profesión de padres como ellos están empezando a hacer con la que empieza a ser la mía. Es algo demencial, de locos y ahora entiendo por qué nos están volviendo pirados con situaciones tan absurdas como la que ha provocado hoy la indignación que siento.