lunes, 20 de julio de 2009
Negocios
Siempre me propongo hacer algo nuevo pero, siempre en verano, cuando no tengo nada que hacer. Y siempre se queda en propósitos. Creo que voy a trasladar a estas fechas el año nuevo porque así cumpliría con el ritual que lleva a cabo todo el mundo. La verdad es que me llama mucho la atención el mundo de los negocios pero, eso sí, sin trabajar y sin esfuerzo porque todo se ve mejor desde el sofá. Tengo mil ideas que parecen de los mejores emprendedores pero todas requieren esfuerzo, a ver si encuentro a alguien dispuesto a hacerlo y que me deje a mí eso de ser la cabeza pensante por una vez en la vida. No estaría nada mal. Mientras tanto, sigo sufriendo las inclemencias de este tiempo asfixiante, a los pies de un ventilador y con las ventanas bajadas para que no entre el calor. Espero todos los días las dos horas de la digestión, como le decía Sabina "al Borja" y, no sé a él pero, lo que es a mí, se me pasa siempre la hora de ir a la piscina. La hora y la gana. Así que, seguiré mejor aquí con mis negocios y otros asuntos que no llegan nunca a ningún puerto. ¡Qué le vamos a hacer! Y, para colmo el dichoso taladro del vecino que parece que está colgando los cuadros en mi salón. Cosas del verano.
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1 comentario:
Qué bien escribes, niña.
Dime alguna idea para un negocio.
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