He tardado en escribir en este sitio, creo que ha sido al ver el blog de Isabel, a la que admiro sinceramente porque me parece una persona de inagotables recursos, no solo periodísticos y literarios sino también experimentales. Se atreve con todo y me encanta esa frescura, como el color de pelo que luce ahora. Me gustaría gozar de ese toque de atrevimiento y no sentirme tan acabada como me siento con tan poca edad.
La verdad es que la gente que me rodea se cree que bromeo cuando les digo que me gustaría jubilarme a los 30. Me dicen: "¿Y eso, con lo a gusto que estás?". Sí, sí, claro que sí. La verdad es que lo empiezo a valorar ahora, cierto pero, creo que se debe también a la llegada del buen tiempo. El invierno nos adormece y provoca en la mayoría lo que yo llamo el efecto "caracol". Pero, aún así, yo insisto en que me encantaría jubilarme o, por lo menos, que todos tuviéramos la posibilidad de trabajar en todo lo que se nos va ocurriendo pero, eso sí, posibilidad que no es lo mismo que oportunidad. La posibilidad tiene que estar siempre ahí para que si quieres, lo pruebes.
El otro día escuché en la radio que hay una profesión en la que no hay paro y de la que solo hay cuarenta trabajadores en toda España. Lo cierto es que el lugar de trabajo no podría ser más silencioso porque los clientes no reclaman, si acaso los familiares que, en esas circunstancias tampoco es que estén para muchas bromas. Era la tanatopraxia. ¡Menudo nombrecito! pero, por lo visto, hacerse tanatopráctico es lo más de lo más. No sé hasta qué punto sería yo capaz de convivir codo con codo con la muerte pero, cuando lo escuché, pensé en la opción seriamente y luego, incluso llegué a sentirme mal porque vi la muerte como un negocio. Nada más alejado de mis presupuestos religiosos iniciales (ya no tengo de eso porque los he ido perdiendo por el camino). Y, lejos de burlarme, es una idea que no me desagrada sobre todo para gozar del silencio en el trabajo. No se sabe lo que se aprecia un rato en soledad o en silencio hasta que se pierde, hasta que entras en un estado similar a la sordera.
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3 comentarios:
Sí, mucho silencio, pero un poco asquerosillo, ¿no?
No porque siempre habrá limpieza antes de perfilar un cutis. Eso entra dentro del precio.
:D Guapa, que he tardado mucho en pasarme también por aquí, porque soy un desastre y he estado muy en mí... Quizás demasiado, pero ya sabes, hay rachas.
Gracias por la parte que me toca, y te aseguro que es recíproco. Y para atreverse sólo hace falta tener el suficiente miedo, porque te aseguro que lo mío no es valentía...
Y ni se te ocurra pensar en la tanaxocomosea. Estás demasiado viva.
Lo de jubilarse a los 30 lo entiendo perfectamente, pero sólo porque habría tantas cosas por hacer, ¿verdad? Tendremos que hacerlas mientras trabajamos :)
Un beso enorme guapa!!!
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