jueves, 14 de febrero de 2008
Tan solo diez palabras
Diez palabras, incluidos los artículos, las preposiciones, conjunciones e indefinidos para hacerme extremecer y, ni siquiera son diez sino menos. El poder de la palabra es extraordinario, las esperanzas depositadas en tan solo tres palabras son aterradoras, la reacción casi inhumana. Tiene más poder lo que interpretamos de solo esas tres palabras, agrupadas de tres en tres, enviadas de tres en tres, recibidas de tres en tres e interpretadas de tres en tres, con sus correspondientes tres puntos suspensivos. Fruto del destino, de la casualidad, del tópico renacentista que brota de las ideas más oscuras de la mente como un alivio a intenciones perversas. Lo cierto es que el corazón ruge como una fiera, sin que nadie pueda ponerle un lazo. Nombres y melodías que traen consignas inolvidables, secretos inconfesables que se agrandan y que se muestran contundentes para seguir con paso firme en la desidia de lo que nunca podrá ser.
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1 comentario:
Y lo bien que te ha quedado dicho... Las palabras son matadoras, pero los pensamientos que provocan, ni te cuento... Un beso guapa, y ánimo.
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