¡Qué bonito! C'est l'amour que est qui dit. Seguro que muchas faltas de ortografía mon amour pero, me encanta cómo suena. L'amour, l'amour mais, c'est ne pas fácile. ¡Qué me vas a contar! A veces es mejor no sentir, autómatas en un mundo manejado por el dinero. ¡Qué bien! Y ya no me sorprende que las máximas aspiraciones de un niño, de un joven de 15 años sea tener un chalé, tener dinero y estar rodeado de mujeres. L'amour. ¿Qué será eso? Juntamiento con fembra placentera, como en el Libro de Buen Amor. ¿Que est que vous préfer? Je prefer l'amour. Sí, claro, y yo también como amor, visto amor, duermo en amor. ¡Vaya tonterías que decimos! Y luego, las conversaciones sobre el crecimiento, la edad adulta, el adulterio y lo demás. Ahora parece que junto a l'amour viene el sufrimiento que, aunque no lo sé traducir al francés ni por casualidad, es el mismo en cualquier idioma.
Hoy me ha llegado al alma la lectura de un fragmento de Cuentos de Navidad, cuando uno de los espectros decía a Scrooge que lo que salía de sus piernas no era otra cosa que dos horrendos niños: el hambre y la ignorancia que crecían a medida que el hombre se envilecía. Pero, ¡hasta qué punto! Y seguimos siendo los mismos ruines de hoy y de antaño. Historias similares con diferentes personajes. ¡Qué mundo! Je t'aime, seguro, seguro. Pero, también me quejo y me entristezco, puestos a sentir...
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2 comentarios:
L'amour sigue por ahí, así que no será todo tan terrible, ¿no?
Y me encanta que te encanta el idioma que adoro. Y 'la souffrance' que dure poco, para todos.
Un beso guapa.
Y lo que a mí me gusta Dickens y ese párrafo. Guárdate de ambos y sobre todo de este niño porque en su frente lleva escrita su... coño, no me acuerdo... su venganza o su vergüenza o su no sé qué...
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